Él la buscaba. Siempre la busca, pero esta tarde la buscaba especialmente.
Él la extrañaba. Siempre la extraña, pero esta tarde la extrañaba especialmente.
Ella no lo buscaba, pero siempre lo busca.
Ella no lo extrañaba, pero siempre lo necesita.
Él la encontró. Siempre la encuentra, pero esta tarde deseaba encontrarla mucho más.
Ella, siempre común. Siempre normal. Ella siempre ella. Sale del baño como siempre y nunca.
Él la sorpende. Ella y su iluminada mirada.
Él la retiene. Ella se deja.
Él la toma con firmeza. Ella se deja.
Él la forcejea. Ella se deja.
Él sonrie. Ella también.
Él la abraza y la lleva a un rincón. Ella... se deja.
Se besan. Seguramente.
Disfrutan. Seguramente.
La típica mariposa en el estómago. Seguramente.
¿Yo?. Desgraciada
Lo vi todo.
No era necesario. No era justo. ¿Justo?. ¿Quién soy yo para hablar de justicia?. La vida no es justa. La vidas es y punto.
Escena tierna. Molestamente tierna.
Como películas de amores imposibles. Como teleseries extremadamente sufridas.
Pero molestamente fue una escena tierna.
Lo vi todo. Simple, tierna, molesta y casualmente (para variar) lo vi todo.

1 comentario:
Me encanta lo que escribis, y esto en particular; tiene cierta inocencia, y algo lindo que no se que es.
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